Niñ@s, a jugar al Ajedrez

Llegar a todxs y adelantar la edad de iniciación. MiniChess ha encontrado la fórmula y la comparte

De tod@s es sabido (o al menos es aceptado por much@s) que el aprendizaje y la práctica del Ajedrez a edades tempranas (y no tan tempranas) comporta interesantes beneficios educativos, terapéuticos y sociales.

Existe gran cantidad de estudios y experimentaciones que así lo demuestran. Por ejemplo, en la edad escolar, se ha demostrado que puede mejorar el rendimiento académico en áreas tan importantes como las Matemáticas. También la prevención de los trastornos de la atención, además de otras capacidades y competencias de carácter emocional como  el control de la impulsividad, la toma de decisiones, etc. Por si esto fuera poco, estudios más recientes han correlacionado positivamente el aprendizaje y la práctica habitual del Ajedrez con la mejora de los procesos intelectuales implicados en el desarrollo de la lecto-escritura. No es objeto de este breve artículo entrar en los beneficios de la práctica del Ajedrez a la hora de prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer en edades más avanzadas. Aunque es un tema muy interesante y está extensamente documentado también.

Algunos datos relevantes

En una encuesta de carácter informativo realizada en 2.018 en un municipio de la Comunidad Valenciana sobre la edad a la que se aprende a jugar al Ajedrez se pudieron establecer las siguientes estimaciones: de los individuos a los que se les preguntó, más de la mitad reconocieron que no conocían ni siquiera el movimiento de las piezas. De los que conocían el movimiento de las piezas, l@s mayores de 45 años habían aprendido a una edad de 15 años de media y la mayoría había aprendido en su entorno familiar o social. Entre los 30 y los 45 años, la media de la edad de iniciación bajaba a los 13 años y aproximadamente la mitad de ell@s había aprendido en el entorno escolar. Y entre los 15 y los 30 años, la media de edad de iniciación bajaba a los 11 años y el entorno en el que se habían iniciado era mayoritariamente el escolar.

También se observó que conforme iba bajando la edad de l@s encuestad@s, la proporción entre varones y mujeres que sabían mover las piezas se iba equilibrando. En las personas de mayor edad la proporción era aplastantemente mayoritaria a favor de los varones. Esto demuestra la actividad y los buenos resultados en este sentido que están teniendo los agentes valencianos que se dedican a la promoción y enseñanza del Ajedrez escolar y algunos más.

¿Cuál es el panorama actual?

Si profundizamos en el asunto de la edad de iniciación al Ajedrez. Observamos que en los colegios en los que de una u otra forma se promociona y enseña el Ajedrez de base, se hace normalmente a partir de los siete/ocho años. El porcentaje de escolares que se inician en el Ajedrez antes de los siete años es muy bajo. Y es lógico: el Ajedrez es un juego relativamente complejo para esas edades. Y se hace difícil enseñarlo en grupos de 20-25 niñ@s en las aulas, con una proporción muy baja de docentes capacitados (según nuestras estimaciones alrededor de un 2%). O en actividades en horario de comedor con grupos también numerosos de escolares ya un poco cansados de la jornada escolar de la mañana. En horarios complementarios de la tarde los grupos son menos numerosos pero también el cansancio se va acumulando a lo largo de la jornada. En esas condiciones es difícil conseguir y mantener la atención de un grupo de niñ@s.

No estamos diciendo con esto que sea imposible enseñar a jugar al Ajedrez a un/a niñ@ de 5 ó 6 años. Lo que decimos es que en grupos y en las condiciones anteriormente descritas, el objetivo de que aprendan todxs (o la mayoría) se va alejando, se van desmotivando y a las pocas sesiones lo que hemos conseguido, en lugar de ilusionarlos, es justo lo contrario. En el otro sentido, sabemos que enseñándoles de forma individual o en grupos muy reducidos, con mucha paciencia y con una metodología adecuada, a los 5 ó 6 años pueden iniciarse.

¿Qué importancia tiene todo esto y adónde queremos llegar?

Somos de la opinión de que bajar la edad de iniciación al Ajedrez es beneficioso. Si traspasamos la barrera de la Educación Primaria a la Infantil y conseguimos iniciar a todo el alumnado antes de que finalicen la etapa Infantil podemos obtener beneficios desde tres puntos de vista:

– Desde el punto de vista educativo: se podría incidir en la mejora de los procesos de lecto-escritura en el momento en que se están desarrollando y no a los siete años cuando ya se han producido. Y hacerlo en un entorno escolar igualitario entre géneros, antes de que se les presente en el entorno familiar o social, con los  matices sexistas de cultura y tradición que se dan, sería muy importante. Para los abuelos, que tienen un especial protagonismo en la transmisión cultural familiar, en general, el Ajedrez ha sido “cosa de chicos”. También la incidencia en el control de la impulsividad contribuiría a la mejora de los “climas de clase”.

– Desde el punto de vista terapéutico: en el caso de la prevención de los trastornos de la atención solamente. Obtendríamos importantes mejoras, pues cuanto antes se realiza la prevención, mejores y mayores efectos se obtienen. Sin entrar en el beneficio que puede suponer para otros colectivos de alumnado con necesidades educativas especiales o simples dificultades de aprendizaje

– Desde el punto de vista deportivo: sabemos que cuanto mayor sea la base más alta será la pirámide y que la inmensa mayoría de lxs grandes ajedrecistas aprendieron desde muy jóvenes.

Como resumen: las claves son dos, llegar a todxs y a la edad más temprana posible. El equipo de MiniChess ha encontrado una fórmula para llevar el Ajedrez a tod@s desde los 3 años y la comparte con quienes quieran participar de ella www.minichess.org .

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia de usuario y compras.